domingo, 11 de enero de 2009

La cúpula de Barceló se cae a pedazos

La famosa cúpula de Barceló, sita en el Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra, se cae a pedazos. Una parte de la cúpula se empezó a hundir ya el 1 de diciembre del pasado año, apenas unos días después de su inauguración. Así lo afirman fuentes diplomáticas de Ginebra, citadas por la web Tribune des droits humaines.

Según esta publicación, la ONU intenta evitar que el asunto se divulgue. Las puertas acristaladas de la sala XX del Palacio de las Naciones han sido recubiertas y las entradas, prohibidas. Otras partes de la cúpula correrían el riesgo de caerse, según las mismas fuentes. Creada por el artista español Miquel Barceló, la obra fue inaugurada con gran pompa el pasado 18 de noviembre, en presencia del Rey Juan Carlos, del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, y de una delegación de alto rango del gobierno Zapatero. La lujosa renovación de la sala es, de hecho, un regalo español.

Según informa este site, su reportero Juan Gasparini "consiguió entrar en la sala desde una puerta que no estaba vigilada a las 15:00 horas" y comprobar que "alrededor de un metro cuadrado de la cúpula se ha venido abajo".

Una fuente de los servicios técnicos de la ONU explicó a la Tribune que el calor se estaba acumulando en la cúpula, lo que amenazaba con debilitar el fresco de su base. Dicha fuente se mostró convencida de que surgirán más problemas, debido al calor y al tipo de pintura empleada, pese a que la ONU afirma que se han reparado ya.

Estos trabajos han costado casi 20 millones de euros. Las empresas privadas han aportado el 60% del dinero. El resto procede del ministerio de Asuntos Exteriores español. Una parte de esta suma ha sido descontada de la ayuda al desarrollo de países pobres.

Barceló se alojó en una de zonas más exclusivas de Ginebra

Ni los diplomáticos españoles, ni el artista han querido revelar el montante de sus honorarios. Pero las fuentes del Palacio de las Naciones indican que Barceló podría haber recibido 6 millones de euros. Durante su estancia en Ginebra, el artista dispuso de una casa en Cologny, donde residen algunas de las mayores fortunas del cantón. Sólo el alojamiento habría costado 15.000 CHF al mes, sin contar los honorarios del cocinero francés encargado especialmente para él.

1 comentario:

Tremendelirius dijo...

Que chapucería más gorda entonces. Gastarse un dineral en una cosa que se cae a pedazos xD