
Lo que sucede es que las previsiones apuntan a que por primera vez este objetivo prioritario y determinante de la política del BCE no se va a cumplir. Latente es, por tanto, el fracaso de la UE y de su política económica principal. Y es que, la UE ha nacido principalmente por motivos económicos y parece realmente alarmante que su principal sustento se destruya o por lo menos no se cumpla. La superación de esta tasa del 2% supone afirmar el fracaso del BCE ya que no ha logrado cumplir su objetivo, podríamos decir que única finalidad, para el que ha sido creado.
Claro está que el BCE establece las políticas, pero los Estados son los encargados de la ejecución de las decisiones tomadas por el máximo órgano económico europeo, y serán, por tanto, también estos responsables en cierta medida del desajuste económico.
El resumen es que, por unos o por otros, la idea base del BCE, la razón de su existencia, no se ha cumplido, podrá ser un hecho puntual, pero es una realidad, ¿qué pasa con Europa?